martes, 4 de mayo de 2010

DESAMBIGUACIÓN (σχίζειν)

 desamb 1
Si no hubiera sido por el microgesto involuntario de mi ojo derecho nunca se habría enterado de mi presencia, transitoriamente vulnerable. Así fue como se aceleraron los acontecimientos con la velocidad de un velociraptor hambriento. Cada momento que se sumaba se restaba una parte de mi cuerpo. La aniquilación era inminente. Semejante laceramiento era digno de un gran felino iracundo y hambriento de atención. Me cercenaba sin dejar huellas. Absorbía hasta las partículas de aliento.
Estaba casi sin reacción cuando me encontró. La veía a través de una bruma espesa, roja y oscura, de la que se translucía un latido sin compás. Metió su mano a través del miedo y surgió un ojo blanco a medias. Tuve que agacharme para ver mejor y ahí escuché lo que ya sabía. Espanté la bruma como si fueran moscas para encontrar precisión. Su espalda no le permitía levantar peso, pero las piernas sí empujar. Una vez fuera del enjambre acuoso recuperamos la forma. Y la amé tanto que me sonrió. Ahora andamos unidas para siempre. Es mi amiga más íntima. Somos sobrevivientes.
Cla9
1/5/10
MARMOTA

2 comentarios:

  1. Es tan pero tan humano sabernos vulnerables... Me encanto Cla... Impecable relato, maravillosa imágen!!!

    Besoooo
    S.

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  2. gracias nena... un placer que vengas por aquí!!

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